Sin nada en mi cabeza me enfrento al rectángulo blanco.
El día de trabajo se acaba. La gente se va y me dice simpáticamente "chao Matías" y respondo con un tonito también de simpatía, pero un poco aletargado "cha-o-o-oh"... y si la situación lo amerita le agrego un "chao preciosa", "chao mi reina", "chao mi leona salvaje". (que pretensión esto de intentar escribir explicando tonitos... una tontera en realidad).
Una gota de transpiración cae desde mi axila, es bastante rico porque me hace cosquilla.
La calefacción-ventilador sigue sonando.
Y la agitación, los movimientos medios apresurados, puertas que se cierran, risitas de 18.30. músicas que suben sus volúmenes. Definitivamente el trabajo terminó.
Y yo sigo acá.
Antes me iba tan temprano y ahora sigo al menos media hora en la oficina, haciendo nada, siguiendo frente al computador con cara de imbécil.
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Hoy estaba que me hacía caca y le comenté a mi jefa y a un compañero "ay... estoy que me hago caca!"... silencio... "qué eres ordinario, estamos en la oficina" me dijeron, medios espantados... me dio un poco de risa-rara-descolocada-interior... mi compañero es seco para las tallas de doble sentido y los comentarios cochinones, mi jefa es buena para la chuchada y para las tallas de sentido directo... y claro, con la CACA les aparece lo finelli y el discurso laboral doble estandar... si la caca es de los más normal digo yo... quien no hace caca... ah???
Y siguiendo con el pelambre laboral.
Hoy fui al baño dos veces a hacer caca... si CACA-CACA-CACA.
La primera no hubo ningún problema.
Me senté tranquilo.
Nadie entró mientras me esforzaba.
Nadie entró mientras me limpiaba.
Nadie entró mientras me lavaba las manos.
Nadie caminaba hacia el baño al salir.
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La segunda.
Estaba frente al computador y comencé con esos escalofríos transpirosos helados en el cuerpo que dicen que se viene esa mala caca, la pelusona, la jugosa, la no compacta, la que sale con fuerza vomitiva y que no respeta paredes (de water), la más difícil y terrible de limpiar (más aún con el papel confort industrial de la ofi).
Me paré, simulando tranquilidad. Caminé semi sonriente. Entré al baño... maldición... la puerta que da a las casitas cerrada!.... AAAJJJ!!!.. siempre hay un mamón que se encierra para cagar en paz... sin que le molesten las cosas que a mi me molesten... entonces uno puede estar afuera, a punto de cagarse (o cagándose definitivamente) mientras el otro caga de lo lindo, tranquilito, quizás leyendo una revistita... qué se yo.
Para mi, eso es egoísmo laboral.
Me fui a sentar a mi puesto... aguantándome hasta que salga el otro cagón. Salió y supe quien era.
Caminé sin tanto disimulo. Me senté sin tanto disimulo. Y descargué sin ningún disimulo. Pero alguién entró. Me limpié rápido para que no me vea y descubra que dejé el baño pasado a caca, salí antes de que él salga de su casita, me lavé las manos sintiédome exitoso. Me di vuelta para salir... y plops, justo entra un compañero y siente el olorcito ese... pero mi cartita bajo la manga... debe haber creido que el otro era el cagón, con el que probablemente se topó en el baño después de que yo salí.
Me gusta la caca. Pero no me gusta que me descubran. Ahi está mi doble estándar.
Creo que es algo en lo cual trabajaré para superarme.
Me siguen corriendo las gotitas de transpiración
Con Juanso vamos a Holden.
Y yo quiero tomar un vinito, porque desde el sábado que no empino el codo y ya ando medio tiritón
3 comentarios:
Matíaaaaaaaaas!!!! wuacalaaaaa!!!
pero en realidad está muy bien que hables de la caca si te gusta... excelente tema!!!pero no es necesario que en la oficina sepamos que quieres ir a hacer caca... eso no creo que lo quiera saber nadie más que tu culo. Igual me parece extraño que digas "estoy que me cago" en el cubúculo y después no kieras que te pillen en el baño too hediondo... no? como que te contradices Peineta... jajajaj, te voy a estar leyendo Rondamón... algún día de estos empinemos el codo de nuevo...
Chauuuuuu!!!
Yo fui testigo de un episodio de antología:
- Matías dirigiéndose al baño y diciéndome: toy que me cago!-
Yo me río un rato y Matías entra al baño. Luego de unos tantos minutos, Matías sale campante y feliz con cara de cabro chico y me mira y dice (sobándose las manos):
- Uf...que rico-...Junto con esa satisfacción, una mueca de desilusión. Matías divisa a lo lejos su vergüenza, un compañero al segundo de salir Matías entra en el baño. Matías con su mueca puesta en la cara, se retira, cada vez más rápido.
Al segundo! Sale compañero cuico del baño y su rostro estaba pálido y yo le digo:
- Estay pálido xxx!, qué onda?-
Y él sólo se ríe, se ríe pálidamente.
Historias de Cacas by Susana.
sobre ser descubierto tras un cagón dejo en claro y reconozco cierto doble estándar. también muestro mi voluntad a trabajar por ello.
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estamos trabajando para Ud.(des)
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