
Hoy desperté pensando en la capa de Osorno.
Hay momentos en que quiero desligarme y lo logro. Siempre me pasa y no me cansa.
Evitar el contacto, no provocarlo.
Es normal que me canse o que quiera descansar de las personas a las que siempre veo o que siempre vi. Y me imagino que es bueno descansar de mi… sé que soy un pesado y me aguantan por tantos años de jarana y comunión.
Generalmente las escenas se repiten casi textualmente, como la repetición de una película o las vueltas tontas de un reloj (que fome ser reloj). Tal vez puedo ser mal visto o criticado por mi posición, un poco extrema, un poco determinante... pero no me gusta seguir con un círculo repetitivo que sólo cambia en la forma y no en la esencia.
La pausa es necesaria, es buena para retomar los vínculos, con esto no digo que el vínculo esté roto, sólo descansa y claramente tiene recreos. Y con esto tampoco digo que haga cosas muy entretenidas o distintas... no... en realidad hago cosas bien fomes y normales, pero son fomedades en otros contextos y con otras formas. También es agradable vivir individual, andar en bicicleta y no pensar en juntarme con alguien para pasarlo bien.
No es renegar las viejas amistades, quiero a mis amigos y soy afortunado porque los tengo. Pero me gusta ser un bandolero y disparar en distintas direcciones… mi pistola es calibre 22 de un disparo casi inofensivo, lo claro es que chorrito de agua no tira.
La cosa es conocer más, y eso también sirve para reconocer lo que se tiene.
A vivir no más, sin tapujos condicionales. Condicionantes también.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario