
No me molesta ser un tipo vulgar, sin mayor conocimiento o intelectualidad.
En un momento quise ser culto y profundo pero ya tiré la esponja, cada uno con lo suyo y ese es el punto inicial para que sea una persona de verdad. Antes era de mentira y no existía.
A veces soy muy papanatas y hablo de más, a Gurdjieff no lo escuché.
Ahora tengo un peito cerca del ombligo y un chorrito de pipí bajo él.
Creo que es la hora de hacer cacuca.
Todo es cacuca
cacuca
cacuca
cacuca
Si, si... ya no soy inteligente, me descubrí.
3 comentarios:
toda una poesia, un viaje espiritual.
excelente!
toda una poesia, un viaje espiritual.
excelente!
a mi me carga la gente muy culta, a veces la admiro pero me caen mejor las huachacas como yo que de la estupidez humana hacen un mundo más alegre y feliz. siempre será bueno que exista la caca por esta misma razón.
saluditos :)
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