
En el baño de mi trabajo ya no se puede dormir en paz.
Las maquinarias de las construcciones cercanas hacen mucho ruido para permitir cerrar un ojo y recobrar energías para luego volver a sentarse como un imbécil frente al computador, más encima haciendo algo que no me gusta casi nada.
No sé si me haré hippie, punk o simplemente millonario.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario