jueves, noviembre 29, 2007

Torturadores


No me molesta ser un tipo vulgar, sin mayor conocimiento o intelectualidad.

En un momento quise ser culto y profundo pero ya tiré la esponja, cada uno con lo suyo y ese es el punto inicial para que sea una persona de verdad. Antes era de mentira y no existía.

A veces soy muy papanatas y hablo de más, a Gurdjieff no lo escuché.

Ahora tengo un peito cerca del ombligo y un chorrito de pipí bajo él.
Creo que es la hora de hacer cacuca.

Todo es cacuca
cacuca
cacuca
cacuca
Si, si... ya no soy inteligente, me descubrí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

toda una poesia, un viaje espiritual.
excelente!

Anónimo dijo...

toda una poesia, un viaje espiritual.
excelente!

ConStanza ArtigaS☆ dijo...

a mi me carga la gente muy culta, a veces la admiro pero me caen mejor las huachacas como yo que de la estupidez humana hacen un mundo más alegre y feliz. siempre será bueno que exista la caca por esta misma razón.

saluditos :)