
Otra vez, luego de más de un año en Nueva de Bueras, me he cambiado de casa.
Ahora la calle se llama De las Claras, más distante del Parque Forestal, pero a un paso del Bustamante, que no está mal.
La otra casa era de pordioseros, pero a mi me gustaba mucho, le tomé un cariño especial porque significó algo de valentía y arrojo... cuando la arrendé no tenia la seguridad de poder cumplir responsablemente cada mes, pero lo logré. Además se transformó en una especie de "nidito de amor" con mi polola, la Ale. Pasaron muchas cosas en esa casa, pero recalcando el cliché, los buenos recuerdos son los que prevalecen... en realidad no es un cliché.